La greixonera de avellanas destaca por su aroma tostado, su textura suave y su sabor equilibrado entre lo lácteo y lo mediterráneo. Es un postre que sorprende por su sencillez y elegancia, perfecto para quienes buscan recetas tradicionales con un toque gourmet. Servida bien fría, ofrece un contraste delicioso entre el caramelo y las avellanas que permanece en el paladar.
Ingredientes
500 ml de leche entera
150 g de azúcar
4 huevos
120 g de avellanas tostadas y molidas
1 cucharadita de esencia de vainilla
Caramelo líquido para el molde
Una pizca de sal
Preparación paso a paso
Preparar el molde Cubre el fondo de una greixonera o molde con caramelo líquido.
Mezclar los ingredientes Bate los huevos con el azúcar hasta integrar. Añade la leche, la vainilla, la pizca de sal y las avellanas molidas. Mezcla sin batir en exceso.
Reposo breve Deja la mezcla 5 minutos para que las avellanas hidraten y aporten más sabor.
Horneado suave Vierte la mezcla en el molde y hornea a 160 °C durante 45–55 minutos, al baño maría, hasta que cuaje.
Enfriado Deja templar, refrigera al menos 4 horas y desmolda justo antes de servir.










