El bacalao a la castellana es una oda a la cocina de siempre, esa que se prepara sin prisas y se disfruta con vino y conversación. En su cazuela de barro, el bacalao se funde con el tomate, los pimientos y el pimentón, creando una salsa espesa y aromática que evoca los fogones antiguos y las mesas de madera. Servido con su tapadera apoyada y una mantelería rústica, este plato no solo alimenta el cuerpo, sino también la memoria: cada bocado recuerda el calor de las cocinas castellanas y el arte de cocinar con alma.
Ingredientes (para 4 personas)
600 g de bacalao desalado
1 cebolla grande
2 dientes de ajo
1 pimiento rojo
1 pimiento verde
400 g de tomate triturado
1 cucharadita de pimentón dulce
1 hoja de laurel
100 ml de vino blanco
Aceite de oliva virgen extra
Sal y pimienta negra al gusto
- Perejil fresco picado para decorar
Preparación paso a paso
Desala el bacalao si no lo está ya, cambiando el agua cada 8 horas durante 24 horas.
Sofríe la cebolla y los ajos picados en una cazuela de barro con un buen chorro de aceite de oliva.
Añade los pimientos cortados en tiras y deja pochar hasta que estén tiernos.
Incorpora el pimentón dulce y remueve rápidamente para que no se queme.
Agrega el tomate triturado, el laurel y el vino blanco. Cocina a fuego medio unos 15 minutos hasta que la salsa espese.
Coloca los trozos de bacalao con la piel hacia arriba y cocina a fuego suave durante 10-12 minutos, moviendo la cazuela con suavidad para que el pescado no se rompa.
Rectifica de sal y pimienta, espolvorea perejil fresco y deja reposar unos minutos antes de servir











