Hay recetas que nacen para recordarnos que la cocina puede ser simple y, aun así, profundamente reconfortante. Los espárragos gratinados al horno son uno de esos platos que llenan la casa de aroma a hogar: verduras frescas, aceite de oliva bueno, un toque de queso que se funde y se dora… y esa sensación de que lo cotidiano también puede ser especial.
En primavera, cuando los espárragos están en su mejor momento, esta receta se convierte en un pequeño ritual: lavarlos, alinearlos en la bandeja como si fueran pinceles verdes, cubrirlos con una lluvia de queso y dejarlos que el horno haga su magia. El resultado es un plato ligero, elegante y perfecto como entrante, guarnición o cena rápida.
Si buscas una receta saludable, vistosa y lista en menos de 20 minutos, esta es para ti.
Ingredientes (2–3 raciones)
1 manojo de espárragos verdes frescos2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Sal y pimienta negra al gusto
1 diente de ajo rallado (opcional)
60 g de queso rallado (emmental, mozzarella, parmesano o mezcla)
1 cucharadita de pan rallado (opcional para extra crujiente)
Ralladura de limón o hierbas frescas para terminar (opcional)
Elaboración paso a paso
Preparar los espárragosAliñar Colócalos en una bandeja de horno. Añade aceite de oliva, sal, pimienta y el ajo rallado si lo usas. Mezcla con las manos para que queden bien impregnados.
Añadir el queso Espolvorea el queso por encima. Si quieres un toque más crujiente, añade una cucharadita de pan rallado.
Gratinar
Terminar y servir Añade ralladura de limón o hierbas frescas. Sirve caliente.










