Los buñuelos de queso son un bocado que seduce desde el aroma: dorados, crujientes y con ese perfume inconfundible del queso fundido. La receta combina sencillez con un resultado festivo, ideal para acompañar un café en la tarde o como aperitivo en una reunión familiar.
Ingredientes para 4–6 porciones
1 taza de agua
2 cucharadas de manteca o mantequilla
1 taza de harina de trigo
3 huevos grandes
1 taza de queso rallado (puede ser parmesano, manchego, gouda o una mezcla)
1 pizca de sal
Aceite vegetal para freír
(Opcional): perejil picado para decorar o añadir a la masa
Elaboración
1. Preparar la base
En una cacerola, calienta 1 taza de agua con 2 cucharadas de manteca y una pizca de sal.
Cuando rompa el hervor, agrega de golpe 1 taza de harina y remueve vigorosamente con cuchara de madera hasta formar una masa homogénea que se despegue de las paredes.
2. Incorporar los huevos
Retira del fuego y deja entibiar unos minutos.
Añade los huevos uno a uno, mezclando bien después de cada incorporación. La masa debe quedar suave pero firme.
3. Agregar el queso
Incorpora 1 taza de queso rallado (parmesano, manchego, gouda o el que prefieras).
Mezcla hasta que el queso esté bien distribuido en la masa.
4. Freír los buñuelos
Calienta abundante aceite vegetal en una sartén profunda.
Con ayuda de dos cucharas, forma pequeñas porciones y fríelas hasta que estén doradas y crujientes por fuera.
Retira y coloca sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
5. Servir
Sirve calientes, espolvoreados con perejil fresco picado si lo deseas.
Puedes acompañarlos con una salsa ligera de yogur y ajo, o simplemente disfrutarlos solos.















